La Clave

Posted by on marzo 19, 2014 in blog | 0 comments

Receta para triunfar o para el éxito o para conseguir lo que realmente deseas o para…

Y es que es sencillo cuando utilizas todos los ingredientes y los vas añadiendo en orden

Primer ingrediente: Tomas decisiones. Y es que si no eliges, no sabes dónde vas. Es cierto que a muchos nos cuesta decidir, porque eso significa que tenemos que renunciar a otras oportunidades o caminos; sin embargo, una vez en la senda… sigue caminando y no mires hacia atrás. El estar revisando continuamente tus decisiones, hacen que ni disfrutes del camino, ni veas que puedas avanzar más rápido, ni seas capaz de rectificar cuando te sea necesario. El que mira hacia atrás no puede caminar fácilmente… Si no…prueba a caminar hacia adelante con la cabeza y el tronco girados hacia atrás. «Cuidado!!! Que te chocas con el árbol, jejeje»

Segundo ingrediente: Comprométete y no dejes la decisión. Puedes hacer pequeñas variaciones sobre la marcha para perfilar y acercarte de forma más sencilla o más certera. Los que no llegan a ningún sitio son aquellos que comienzan las cosas y se cansan, aburren, desmotivan, distraen… del camino. Disfruta de lo que vas viendo, de las personas con las que te vas encontrando y de las circunstancias fáciles o difíciles, que te vas encontrando. A veces, pensamos que con todos los obstáculos que nos vamos encontrando ha sido una mala decisión, sin embargo, más tarde comprenderás, que era necesario recorrer ese camino, superar esos obstáculos para llegar donde querías llegar. Es un Compromiso con el Aprendizaje. Así, las decisiones siempre tendrán un resultado positivo. Yo aprendo, y tú?

Tercer ingrediente: Actúa, ponte en marcha. Y es que siiiii…. Sabes qué quieres, has tomado una decisión al respecto y te has comprometido con el resultado…. A qué estás esperando ¿? Parece sencillo este ingrediente, sin embargo, es el que nos produce mayor miedo, mayor parálisis. Lanzarse a la piscina o ponerse en marcha implica realmente un compromiso más allá de la mente, están comprometidas nuestras piernas, nuestros brazos, nuestro cuerpo. Para añadir con facilidad este ingrediente a nuestra poción mágica, os invito a probar dos maneras y elegid la que mejor os convenga:
a. «mueve el culo» ó b. «díselo a todo el mundo»
Sabéis que pasa cuando le has dicho a todo el mundo que vas a tirarte de cabeza a la piscina ¿? Pues que cada vez que te aproximes a una piscina, todos estarán esperando verte tirarte de cabeza, y no servirá que te tires a «bomba» o haciendo el «salto del ángel». Todos queremos que te tires de cabeza porque lo has repetido hasta la saciedad y porque te has comprometido a ello.

Recuerda que la mejor receta requiere de un toque personal, así que te invito a que compartas con todos nosotros el tuyo personal.

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